Y tú… ¿sabes cuál es el propósito de tu vida?

Descifrar el significado de la expresión «propósito de vida» puede resultar una labor compleja. Algunas personas sienten que es algo ligado a la relación que mantienen con sus familias o amigos. Otras, sin embargo, creen que el propósito está íntimamente conectado a la vocación, es decir, la inclinación a un estado, una profesión o una carrera. Incluso hay quienes buscan en este la realización de un sueño, un deseo o un proyecto que otros consideran inalcanzable.

En definitiva, puede que existan tantas formas de entender el propósito como personas en el mundo. Pero lo cierto es que, a lo largo de nuestra vida, casi todos hemos experimentado situaciones en las que nos hemos sentido realmente inspirados, momentos en los que parecíamos estar guiados por una conexión mágica con la actividad que estábamos desarrollando, una labor para la que parecíamos haber nacido.

¿Recuerdas qué estabas haciendo la última vez que experimentaste una inmersión tal en tu labor que perdiste por completo la noción del tiempo? ¿Te has parado a pensar por qué ocurrió? ¿Y por qué en otras ocasiones, por el contrario, te sientes desmotivado e incluso abatido? Si te tomas algo de tiempo para pensarlo y contestas honestamente, estas preguntas pueden llevarte al inicio de una reflexión acerca de cuál es el verdadero significado que deseas dar a tu tiempo o, lo que es lo mismo, cuál es el auténtico propósito de tu vida.

Cada uno de nosotros tiene un propósito único.

Las preguntas sobre tu propósito pueden asaltarte en numerosas ocasiones a lo largo de tu vida. Sin embargo, suelen hacerlo en períodos de crisis, transición o cambio, como puede suceder al finalizar los años de universidad, durante un giro en la etapa profesional, tras destacados acontecimientos personales (el nacimiento de un hijo o la muerte de un ser querido) o al alcanzar la madurez y echar la vista atrás para hacer balance de los años transcurridos hasta el momento.

Si hoy en día te sientes absolutamente alineado con tu propósito, enhorabuena. Si, por el contrario, todavía no tienes claro cuál es, debes mantener la calma. En primer lugar, has de saber que no estás solo. De acuerdo a una encuesta internacional realizada por Gallup, más del 80 % de la población afirma no estar satisfecha y no disfrutar con aquello que realiza en su vida cotidiana. En segundo lugar, y lo más primordial: no importa la edad que tengas, aún estás a tiempo de averiguarlo y comenzar una nueva y provechosa etapa.

Cuando lo descubras, tu propósito se convertirá en la motivación capital de tu día a día, la auténtica razón por la que despertarás cada mañana. Pero conviene señalar que no es algo inamovible, sino más bien al contrario. Con el paso de los años, este puede cambiar o variar atendiendo a tus experiencias personales, así como a la lógica evolución de tus prioridades. Además, recuerda que, también por este motivo, tu propósito es algo único que te hace diferente al resto de los seres humanos y, al mismo tiempo, te conecta irrefrenablemente con ellos.

Tu propósito en la vida es tu huella, tu contribución al mundo.

Ahondar en el verdadero propósito de tu vida supone un importante ejercicio de reflexión personal. Durante esta práctica, que conviene repetir cada cierto tiempo, debes definir cuáles son tus propios valores, así como tomar conciencia de tus recursos y capacidades, tanto los que afloraron en tu niñez como aquellos que has adquirido con el tiempo.

A partir de ese momento debes agregar un término más a la fórmula: qué asuntos de la vida consideras verdaderamente importantes, aquellos que te impulsan a tomar decisiones y actuar con determinación; aquellos que dejarán una huella positiva en las personas que te rodean y, de manera consecuente, en la sociedad y en el planeta.

Una vez clarifiques esas cuestiones, también tu propósito se volverá nítido. Será entonces el momento de establecer metas y de empezar a trabajar en ellas. Será entonces cuando volverás a perder la noción del tiempo, cuando de nuevo brote la pasión, cuando te invada una sensación de plenitud y felicidad, un estado necesario para superar los grandes desafíos, que también encontrarás durante el camino. Será entonces cuando definitivamente compartirás tu propósito con toda la humanidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s